martes, 12 de abril de 2011

Finalmente no ha pasado nada con el WINDSOR


La presión mediatica, social y política  que tuvo que soportar el personal de seguridad del Windsor el fatídico 12 de Febrero del 2005 tan solo la conocen unos pocos escogidos.

En la noche de autos, un "personaje" del Ayuntamiento de Madrid  sin tener una valoracion precisa de lo sucedido, ya apuntaba como responsables del incendio, -y de la muerte de Manolete-, a los vigilantes. La prensa contó de todo, desde que "los vigilantes cobraban a mendigos por dormir en los bajos del edificio hasta que se encontraban viendo un partido de futbol y por eso el retraso en la detección", todo valía en un momento de necesidad informativa.

Un servidor, como responsable de comunicación del sindicato al que estaba alguno afiliado, sentí ese azote periodístico, ya que nos forzaban de forma sutil, para que salieramos a la palestra y dijeramos en rueda de prensa “nuesta verdad”... “porque el que calla otorga”. me decían algunos

La empresa Prosegur, en este caso estuvo afortunada aconsejando a los trabajadores que no hicieran declaración alguna. Aunque como no pudo ser de otro modo la deshumanización empresarial salió a la luz: los vigilantes se tuvieron que pagar sus nuevas placas, nadie medió para que pudieran recoger sus enseres personales que tenían en el edificio y además estuvieron un largo tiempo sin servicio. Y como en cualquier farragoso suceso, hacía falta una "cabeza de turco" costándole el puesto a un directivo de Prosegur, con mucho peso, también específico, en la compañía.

Se abrió una guerra entre sectores, bomberos y vigilantes, los primeros, hasta no hacía mucho paseaban sus camiones con pintadas por Madrid reclamando mejoras y tras el incidente del edificio no se  les volvió a ver,  y a los segundos tan solo les quedaban apretar dientes…,recordar que son una empresa de servicios.

Demoledora una portada de un diario “Vigilantes contra bomberos”. Los bomberos  responsabilizaban a nuestros compañeros por la lentitud en la detección del fuego y la tardanza  en comuicarlo al parque correspondiente… hay un dicho, y si no es asi… me suena, “que habiendo niños en casa ya sabemos en quien recaen las culpas”.

Para tranquilidad de los que buscaban culpables, apareció un trabajador de Deloitte que había fumado y no apago la colilla… Solucionado¡¡ ya tenemos culpable… ay Ministra de Sanidad que no impusiste la Ley Antitabaco en tan fatídico año... lo que se podría haber ahorrado Madrid, -a  la Ministra Pajín no le hubiera pasado.

Viéndolo pasado el tiempo y con una perspectiva y conocimiento mayor,  es al menos curioso que unos bomberos preparados, formados, musculados,  con unos cuantos calendarios a sus espaldas… y con un parque de bomberos muy cercano no pudieran sofocar un incendio provocado por una “simple colilla de tabaco” y localizado desde el primer momento en un despacho. En fin... como me dijo un periodista de la SER al querer contrastar una noticia, "bueno al menos quedará  para el programa de Iker Jimenez".

Gracias a los Magistrados los compañeros no fueron acusados y quedaron indemnes del suceso, tan solo quedaban los flecos de quién pagaría las indemnizaciones, las grandes empresas Deloitte, Prosegur y Corte Inglés han llegado recientemente a un acuerdo extrajudicial donde al parecer Prosegur ha sido la peor parada.

Tan solo pido que no le hagan descuentos en las nóminas de los vigilantes hasta pagar la millonaria deuda.

jueves, 7 de abril de 2011

El ultimo turno, el ultimo dia, el ultimo beso.


Esta semana un padre y vigilante de seguridad de 44 años, asignado a la estación de Castelldefels, salió de su casa para hacer el último turno de su vida..., dándole un beso a su pequeño, su último beso…y no imaginándose que no le volvería a ver. En otro extremo de la ciudad, su verdugo, su asesino, sale de su casa con un único objetivo en mente... emborracharse, drogarse...

El vigilante tras cambiarse en un repugnante vestuario hace el relevo y comienza su servicio, el último servicio… su verdugo decide divertirse molestado, incordiando e increpando a todo aquel que se cruce en el trayecto hasta la estación... el trayecto hasta el fin de un vigilante. Rafa, que así se llama nuestro compañero, recibe un aviso de problemas, el último aviso… -“Rafa, tu verdugo va hacia la estación”. Se pone manos a la obra y él, consigo mismo, intenta retener a su asesino, dándole éste patadas en la cabeza mientras que le "ladraba" insultos… te mato¡¡, te voy a quemar…¡¡.

Rafa  ya no oía, ya no sentía solo sangraba por sus ojos y oídos...

De nuevo revivimos la misma situación que en el anterior asesinato del compañero sevillano que prestaba servicio en una planta fotovoltaica en Sevilla y que fue mutilado por una banda del Este, están solos en servicios difíciles, no pueden hacer frente a las amenazas que reciben, carecen de medios físicos y legales, no pueden ni defenderse, cuanto menos para proteger a nadie. 

Tenemos que estar expuestos a los designios del maldito cliente…, el cliente, ese sí que tiene poder¡¡, tanto que puede dar o quitar una vida, hacer que sea un dia mas o el ultimo,... basándose en su presupuesto. No piensa en la seguridad de sus trabajadores cuanto menos pensar en la de las contratas, tan solo en justificar la tasa  de seguridad que todos los ususarios pagamos en los billetes, pero lo repugnante es que la empresa de seguridad, su empresa... piensa aun menos, llegado el momento un pésame a la familia y continuamos ganado dinero. Pertenecemos al sector servicios y las empresas de seguridad tan solo se preocupan de rendir pleitesía a un cliente sin valorar las condiciones de sus trabajadores, incumpliendo la ley de Prevención y apoyados por una vergonzosa Administración y unos sindicatos que miran para otro lado

Para cuando el Secretario de Estado se sentará con sus inútiles y bien pagados asesores para organizar el sector, ¿quién valora los mínimos necesarios para prestar una seguridad “segura”?, ¿cuándo dejaremos se ser ciudadanos de segunda y que tan solo se acuerdan que somos indispensables cuando nos imponen el 100% de servicios mínimos?

La prensa local se ha movido, bueno ha informado, pero los políticos no… mi pregunta es si hubiese sido al revés, si nuestros compañero Rafa o José Antonio hubieran pateado a cualquiera… que pasaría… Confiemos en la suerte, porque en las medidas que se tomaran no, y que no sea el ultimo día para quien nos dedicamos a este trabajo.

Mi pésame y cariño para una familia destrozada