La presión mediatica, social y política que tuvo que soportar el personal de seguridad del Windsor el fatídico 12 de Febrero del 2005 tan solo la conocen unos pocos escogidos.
En la noche de autos, un "personaje" del Ayuntamiento de Madrid sin tener una valoracion precisa de lo sucedido, ya apuntaba como responsables del incendio, -y de la muerte de Manolete-, a los vigilantes. La prensa contó de todo, desde que "los vigilantes cobraban a mendigos por dormir en los bajos del edificio hasta que se encontraban viendo un partido de futbol y por eso el retraso en la detección", todo valía en un momento de necesidad informativa.
Un servidor, como responsable de comunicación del sindicato al que estaba alguno afiliado, sentí ese azote periodístico, ya que nos forzaban de forma sutil, para que salieramos a la palestra y dijeramos en rueda de prensa “nuesta verdad”... “porque el que calla otorga”. me decían algunos
La empresa Prosegur, en este caso estuvo afortunada aconsejando a los trabajadores que no hicieran declaración alguna. Aunque como no pudo ser de otro modo la deshumanización empresarial salió a la luz: los vigilantes se tuvieron que pagar sus nuevas placas, nadie medió para que pudieran recoger sus enseres personales que tenían en el edificio y además estuvieron un largo tiempo sin servicio. Y como en cualquier farragoso suceso, hacía falta una "cabeza de turco" costándole el puesto a un directivo de Prosegur, con mucho peso, también específico, en la compañía.
Un servidor, como responsable de comunicación del sindicato al que estaba alguno afiliado, sentí ese azote periodístico, ya que nos forzaban de forma sutil, para que salieramos a la palestra y dijeramos en rueda de prensa “nuesta verdad”... “porque el que calla otorga”. me decían algunos
La empresa Prosegur, en este caso estuvo afortunada aconsejando a los trabajadores que no hicieran declaración alguna. Aunque como no pudo ser de otro modo la deshumanización empresarial salió a la luz: los vigilantes se tuvieron que pagar sus nuevas placas, nadie medió para que pudieran recoger sus enseres personales que tenían en el edificio y además estuvieron un largo tiempo sin servicio. Y como en cualquier farragoso suceso, hacía falta una "cabeza de turco" costándole el puesto a un directivo de Prosegur, con mucho peso, también específico, en la compañía.
Se abrió una guerra entre sectores, bomberos y vigilantes, los primeros, hasta no hacía mucho paseaban sus camiones con pintadas por Madrid reclamando mejoras y tras el incidente del edificio no se les volvió a ver, y a los segundos tan solo les quedaban apretar dientes…,recordar que son una empresa de servicios.
Demoledora una portada de un diario “Vigilantes contra bomberos”. Los bomberos responsabilizaban a nuestros compañeros por la lentitud en la detección del fuego y la tardanza en comuicarlo al parque correspondiente… hay un dicho, y si no es asi… me suena, “que habiendo niños en casa ya sabemos en quien recaen las culpas”.
Demoledora una portada de un diario “Vigilantes contra bomberos”. Los bomberos responsabilizaban a nuestros compañeros por la lentitud en la detección del fuego y la tardanza en comuicarlo al parque correspondiente… hay un dicho, y si no es asi… me suena, “que habiendo niños en casa ya sabemos en quien recaen las culpas”.
Para tranquilidad de los que buscaban culpables, apareció un trabajador de Deloitte que había fumado y no apago la colilla… Solucionado¡¡ ya tenemos culpable… ay Ministra de Sanidad que no impusiste la Ley Antitabaco en tan fatídico año... lo que se podría haber ahorrado Madrid, -a la Ministra Pajín no le hubiera pasado.
Viéndolo pasado el tiempo y con una perspectiva y conocimiento mayor, es al menos curioso que unos bomberos preparados, formados, musculados, con unos cuantos calendarios a sus espaldas… y con un parque de bomberos muy cercano no pudieran sofocar un incendio provocado por una “simple colilla de tabaco” y localizado desde el primer momento en un despacho. En fin... como me dijo un periodista de la SER al querer contrastar una noticia, "bueno al menos quedará para el programa de Iker Jimenez".
Gracias a los Magistrados los compañeros no fueron acusados y quedaron indemnes del suceso, tan solo quedaban los flecos de quién pagaría las indemnizaciones, las grandes empresas Deloitte, Prosegur y Corte Inglés han llegado recientemente a un acuerdo extrajudicial donde al parecer Prosegur ha sido la peor parada.
Tan solo pido que no le hagan descuentos en las nóminas de los vigilantes hasta pagar la millonaria deuda.